sábado

Espejos I

-¿Por qué te miras tanto al espejo? Hace dos horas que cada que vez que entro vos estas ahí al frente mirándote sin hacer nada. ¿Qué acaso ahora sos la versión femenina de Narciso?
Ella giró lentamente su cabeza, lo miró y se rió. El le devolvió el gesto y se acerco lentamente hasta quedarse atrás de ella mirándose en el espejo también apoyando suavemente las manos en sus hombros diminutos.
-Siempre le tuve envidia a Alicia. Toda mi vida me pregunté, y lo sigo haciendo, si de verdad atrás del espejo hay un mundo paralelo, un mundo donde todo es al revés.
Si, es fantasioso, lo sé- agrego al ver la expresión que el había hecho.
-Claro que es fantasioso, pero nadie te quita que te preguntes eso, o que lo creas. ¿Cómo pensás vos que seria tu vida a través del espejo?
-No se. De muchas formas creo. Tal vez esa que esta ahí al frente mió no le interesa saber que hay detrás del espejo, no se hace planteos tontos. Capaz que allá atrás no te conozco, o puede que si pero solo somos unos conocidos que solamente intercambian holas y chaus… Seguro, atrás de ese vidrio, no sos lo mas importe que tengo hoy, que tengo ahora. Y quizás, en una de esas, en ese mundo yo si lo sea para vos.

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